Al principio, una de las cosas más difíciles de cuidar a alguien con afasia es aprender cómo comunicarse con esa persona, sin importar que sea su cónyuge, hijo, hija, padre, madre, hermana, hermano u otro pariente o conocido. No es poco común sentir confusión e inseguridad en cuanto a si la persona entiende lo que le dice.

La clave es recordar que la afasia afecta al lenguaje de la persona y NO afecta su intelecto. De manera que, estos son siete breves consejos para ayudarle a comunicarse mejor con alguien que tiene afasia.

Consejo #1: Tenga paciencia. Dependiendo del tipo y la gravedad de la afasia, las personas con afasia usualmente entienden lo que se les dice. En ocasiones solamente tienen dificultades para comunicar su mensaje. Deles tiempo para expresar las palabras.

 

Consejo #2: Haga preguntas con respuesta “sí” y “no”. Si tiene dificultades en una conversación, hágala más sencilla haciendo preguntas con respuesta “sí” y “no”. Por ejemplo: ¿Necesita ayuda con esa tapa? ¿Te duele algo en este momento? ¿Quieres ir a ver una película? Estos tipos de preguntas inician la conversación y eventualmente es posible hacer preguntas más específicas.

 

Consejo #3: Después de preguntas con respuesta “sí” y “no”, pase a preguntas con “una/ambas” de respuesta. Después de cierto tiempo, las preguntas con respuesta “sí” y “no” solamente le permitirán llegar hasta cierto punto. Ofrecer una opción entre dos cosas es un muy buen paso siguiente. Este es un ejemplo:

“¿Te gustaría jugar cartas?”

“Sí.”

“Está bien. ¿Prefieres Bridge o 500 Rummy?”

“Bridge.”

 

Consejo #4: Hable usando su voz normal en un nivel normal. A menos que usted hable realmente quedo o muy rápido, es mejor que use su voz normal con el nivel de proyección usual. En la mayoría de los casos, las personas con afasia escuchan perfectamente.

 

Consejo #5: Resista la tentación de terminar las oraciones de la persona con afasia. A menos que la persona le pida o le anime a que le ayude, permítale cierto tiempo para que encuentre y formule las palabras. Está bien preguntarle si quiere que le ayude y, si le dice que “no”, permita que trabaje un poco más de tiempo. Esto es importante para muchas personas con afasia y muestra respeto.

 

Consejo #6: Siéntase en libertad de usar pluma y papel o un pizarrón al comunicarse. Una persona con afasia quizá quiera usar algo para escribir o dibujar. A menudo, la persona sabe la primera letra de la palabra que quiere decir. Tener algo cerca para anotar puede ser el impulso que necesita. En la medida que usted vaya dibujando y escribiendo, podría terminar con una “historia” completa al final de la conversación. Así, ambos podrán verla y repasarla para asegurarse de que todos los detalles estén correctos.

 

Consejo #7: Elimine el ruido de fondo (hasta donde sea posible) al empezar a conversar con alguien que tiene afasia. Esto ayudará a ambas personas. La persona con afasia necesitará un lugar sin ruido para formular y encontrar las palabras. Y usted quizá necesite poder escuchar bien la primera vez, pues para una persona con afasia puede ser difícil repetir varias palabras o una frase.

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